lunes, 6 de abril de 2020

DE ACUERDO, JEEVES (MONA JACINTA)

En casa de mis padres había montones de libros de Woodehouse. Recuerdo los veranos de mi infancia leyendo y volviendo a leer sus libros, los de Joan Butler y los de Agatha Christie. No nos importaba leerlos veinte veces. Supongo que aún estábamos lo bastante cerca de la infancia como para disfrutar de la repetición de los cuentos.
Llevaba años sin leer ninguno y el otro día, después de pedirle a Mónica Serendipia una lista de libros feelgood para esta época tan fea, me acordé de Jeeves y busqué en kindle.
He disfrutado con esta aventura en la que Bertie Wooster y su inefable mayordomo Jeeves van a casa de tía Daliha. Hay un montón de problemas amorosos que resolver y Bertie, cuando actúa por su cuenta, no hace más que empeorarlos. Son novelas sencillas, con un humor inglés muy apropiado para estos días en que no tenemos la cabeza para grandes profundidades.

miércoles, 1 de abril de 2020

MAQUINAS COMO YO (MONA JACINTA)

Soy súper fan de Ian McEwan, aunque es verdad que no todos sus libros me gustan igual. Me fascinaron Expiación o La ley del menor; me gustaron menos Sábado o Chesil beach.
Máquinas como yo está en el grupo de las que no me han entusiasmado. Es una buena novela, Ian McEwan no sabe escribir mal, pero tiene más peso la parte teórica o filosófica que la de la ficción. La historia se desarrolla en unos distópicos años ochenta en Londres. Es la época de la Guerra de las Malvinas y la Tatcher está en el gobierno, pero no es como fueron los ochenta que conocemos. Ni el desenlace de la guerra ni la situación de la sociedad. Todo es distinto. Alan Turing está vivo y sigue siendo una eminencia en inteligencia artificial. La tecnología ha desarrollado unos robots idénticos en todo a los hombres o mujeres. Pueden aprender, tienen una vida de unos veinte años y son carísimos. El protagonista de la novela se acaba de comprar uno y está lleno de dudas sobre cómo programarlo, qué tipo de carácter solicitar y decide que elegirán las cualidades a medias con su vecina --de la que está enamorado--, como un proyecto común que forme parte de sus vidas.
La novela plantea muchos interrogantes éticos sobre cómo sería la relación con este tipo de "maquinas". Y esa parte es interesante, pero los protagonistas son insoportables (no creo que por azar). Eso hace que resulte un poco áspera como novela. De todas formas, si os aburrís en esta cuarentena, da para un buen debate. Incluso de balcón a balcón.

domingo, 29 de marzo de 2020

INVISIBLES (MONA JACINTA)

Graziella Moreno es jueza. Y debe ver historias muy oscuras en el trabajo. Será como ser enfermera, siempre en la cara oscura de la luna. Todos los personajes tienen un pasado terrible: malos tratos en la infancia, viejas culpas sobre los hombros, pecados imperdonables...
Y las víctimas son mujeres invisibles, de las que nadie echa de menos, que no tienen valedores ni nadie que grite por ellas. Sara, la mossa d'escuadra protagonista, está sancionada a causa de su incapacidad para controlarse, y se aburre haciendo papeleo en el turno de noche de una comisaría. De forma informal, contraviniendo las órdenes de sus superiores, y con la ayuda de su hermano y un amigo intentará averiguar por qué han desaparecido varias mujeres. Barcelona es algo más que turistas y Gaudi, tiene muchas capas y algunas muy oscuras y Graziella Moreno nos la sabe mostrar.

viernes, 27 de marzo de 2020

LA MADRE DE FRANKESTEIN (MONA JACINTA)

Por lo menos la cuarentena da tiempo para leer. Por eso me pareció buen momento para empezar La madre de Frankestein, ya sn abéis que Almudena Grandes no es amiga del resumen. Y no es una crítica, que no me parece que sobre ni una línea, pero son libros que requieren poder dedicarles horas.
Este es otra novela de la serie "Episodios de una Guerra Interminable". La verdad, no sé por qué no los he leído todos, porque son una maravilla. He disfrutado cada minuto de esta lectura. Ya sabéis que una de las figuras centrales es Aurora Rodríguez, la mujer que mató a su hija Hildegart porque la consideraba un proyecto personal que había fracasado (los mayorones recordaréis la película Mi hija Hildegart de Fernando Fernan Gómez) y  que acabó en un psiquiátrico. Almudena Grandes se pasea por el Madrid de los años cincuenta, la triste psiquiatría de esa época y, una vez más, la situación de las mujeres en la España franquista. Os advierto, se os quitan hasta las coplas por el coronavirus. Un libro muy, muy recomendable.


martes, 24 de marzo de 2020

REFLEXIONES DE DUCHA I


Reflexiones de ducha:

Me he dado cuenta de que la ducha me ayuda a pensar. Nuestra ducha es muy guay, el agua sale todo lo caliente que quieras (no creáis que pasa en todas) y las vistas desde la ventana me encantan, tiene una luz muy bonita, me da paz. Quizás por eso me resulta un buen sitio para pensar. No sé si os pasa, pero mi mente tiene unas conversaciones muy intensas en la ducha, con mucha gente. Se me ocurren cosas que luego me parecen bastante bien ocurridas.
Como ahora tenemos más tiempo, voy a intentar ser diligente y escribirlas.

Reflexión del miércoles 18.

El mundo se ha parado, estamos en casa recluidas obedientemente, por la cuenta que nos trae a todas. Me acuerdo de la cantidad de veces que hemos discutido nuevas legislaturas desde el prisma del cambio para la vida de las personas.
A ver si me explico mejor.
Cuando lo de Madrid central, se oían muchos argumentos sobre los problemas que una medida así causa en la vida de las ciudadanas. ¿Qué hace la gente para llevar a los niños al cole? ¿Y los repartidores? ¿Y el parking? No puedes cambiar así los hábitos de la gente de un día para otro.
Lo mismo con la discusión de las basuras en Gipuzkoa. No funciona el “Atez ate”, la gente no va a cumplir. ¿Cómo vas a multar a la gente por no reciclar bien? Han votado al PNV en Donosti por lo de las basuras…
Se me ocurren muchos ejemplos de este tipo. No puedes influir en la vida de la gente así, se van a quejar, no van a cumplir, no se van a adaptar.
Bueno, creo que es un argumento que ya no sirve. Cuando las cosas son importantes y las ciudadanas lo entendemos, podemos cambiar nuestras vidas de manera increíble.
Este parón está perjudicando a mucha gente, todavía no sabemos a cuánta ni hasta qué punto.
Mientras tanto, la atmósfera se está limpiando, ayer vimos imágenes de los canales de Venecia limpios y con peces.
Es verdad que cuando volvamos a la normalidad valoraremos las cosas como nunca, durante un tiempo. Luego nos acostumbraremos a la nueva realidad, sea la que sea. Pero estaría bien no olvidar que podemos limpiar el mundo entre todas, sin llegar al extremo de la cuarentena pero tomando medidas extremas contra el cambio climático.
Está claro que nos gusta nuestro mundo, lo echamos de menos, así que ¿por qué no nos ponemos serias cuando salgamos para cuidarlo?, sin excusas.

jueves, 19 de marzo de 2020

PROGENIE (MONA JACINTA)

Vi a Susana Martín Gijón en Villanoir, en la mesa sobre violencia machista. Aproveché para que me firmara Progenie, libro que me venía muy recomendado por mi amiga Reyes. Cuando has visto de cerca al autor, coges la novela con más ilusión, por lo menos a mí me pasa.
He disfrutado mucho con Progenie, y no me ha durado nada. Es lo que tiene el confinamiento, da para leer mucho más. Tiene una estructura sorprendente, con capítulos muy breves, es muy dinámica, rápida y ágil como una investigación policial. 
Ya el primer crimen te deja temblando, esa mujer asesinada con un chupete en la boca. Ese pequeño detalle de crueldad te pone los pelos de punta. Los personajes están bien dibujados y resultan atractivos y el tema de las mil aristas de un tema como la maternidad también da mucho juego. En resumen: una opción recomendable para esta cuarentena.

lunes, 16 de marzo de 2020

CASAS Y TUMBAS (MONA JACINTA)

Después de deciros qué libro no debéis leer durante la cuarentena, paso a recomendar uno que sí.
Hacía tiempo que no leía nada de Bernardo Atxaga y se me había olvidado lo que me gusta este hombre. Tiene esa virtud de hacer apetecible cualquier texto, como le pasa a Eduardo Mendoza, aunque no te interese lo que está contando. No sé cómo explicarlo, como si sus libros tuvieran glutamato y te atraparan. He disfrutado mucho con la lectura, pero cuando lo estaba acabando pensé ¿de qué va este libro? Y creo que el autor ya suponía que eso nos pasaría a alguno, porque al final nos da unas pistas en el epílogo. Dice que el libro habla sobre la amistad,Buzzi, cuarteles, chacareras, Franco, geografías, hospitales, jabalíes y otras varias cosas que aparecen en ese curioso alfabeto que cierra el libro. Es un libro extraño, pero precioso. Difícil de resumir en una reseña, pero de verdad merece la pena. Aprovechad el confinamiento (por lo menos los que tengáis libro electrónico).

Comments system

Disqus Shortname