sábado, 7 de junio de 2014

LA EXCEPCIÓN

Me gustó mucho Rosa cándida y tenía ganas de leer algo más de esta mujer ( a la que no sé cómo llamar porque tiene unos nombres y apellidos impronunciables y no sé si Audur Ava es un nombre en plan Ana Isabel o Ava Olafsdóttir es un apellido compuesto tipo Ruiz de Egino). A lo que iba, esta novela también me ha gustado mucho. No es tanto por lo que cuenta, sino por cómo lo hace. La protagonista, María,  está celebrando la noche de fin de año con su marido mientras sus mellizos de dos años duermen en sus cunas. En tan especial momento, su marido le confiesa que es homosexual y que se va a vivir con otro hombre.
A partir de ahí acompañamos a María en su forma de encarar el futuro y de descubrir el pasado. La novela está escrita en primera persona y en presente, lo que hace que te impliques más, como si descubrieras junto a la protagonista qué pasa cada día. Y además está la especial sensibilidad de la autora, parece usar siempre la palabra precisa, no es que veas lo que hace la protagonista, es que lo sientes: el frío de estar en una hamaca en la nieve, el sabor del chocolate caliente o el olor de los niños pequeños.Los personajes secundarios también son un hallazgo, como Perla, la vecina enana psicoanalista y autora en negro de novelas policíacas. Una novela para disfrutar con los cinco sentidos.

2 comentarios:

  1. Está bien, pero a mí me gustó mucho menos que Rosa Candida. No me enganchó el personaje central, perdida en el limbo y sin dar un palo al agua. (Audur Ava es un nombre como Ana Isabel. Los apellidos islandeses no son compuestos porque se limitan a decir el nombre de tu padre o madre: Olafsdóttir es "hija de Olaf"). Besos de Mona-Guillo.

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  2. A mí lo único que me molestaba es que fuera tan guapa. Hacía difícil identificarse!

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