sábado, 29 de noviembre de 2014

¿PERO HUBO ALGUNA VEZ ONCE MIL VÍRGENES?

Este era el título de una novela de Jardiel Poncela, pero no sabía de dónde salía la expresión. ¿Once mil vírgenes? Solo me sonaba como los 100000 hijos de San Luis. Una exageración sin más. Pero mi curiosidad por el santoral es insaciable y me he documentado sobre estas once mil criaturas. Vírgenes y encima mártires Antes no hacían las cosas a medias. Resulta que todo empezó cuando a Santa Úrsula, mujer joven, bella y virtuosa donde las haya, la pidió en matrimonio para su hijo el rey de Inglaterra. El padre de Úrsula, rey de Bretaña, se agobió una barbaridad porque los de Inglaterra eran infieles y malas personas pero, si decía que no, seguro que había guerra. Según parece, la futura santa tuvo una idea buenísima para no decir ni que sí ni que no. Puso condiciones: que le permitieran llevar diez doncellas y once mil vírgenes para que las atendieran (era una mujer de gustos sencillos), que le pusieran barcos para todas, que le dieran tres años libres para viajar con su séquito por el mundo antes de casarse y que el rey de Inglaterra y su hijo aprovecharan ese tiempo para convertirse. Lo del tapiz de Penélope una zapatilla rusa al lado de este plan. Bueno, pues por extraño que parezca, funcionó. Aceptaron todas las condiciones (vaya membrillos los de Inglaterra) y allí que se pusieron a prepararlo todo. A partir de ahí, la historia empieza a hacer aguas y no tiene ni pies ni cabeza. Que si vino santa Gerásima para la selección de doncellas, que si hacían entrenamiento militar (no sé para qué, pero..). El caso es que zarparon y se fueron a Roma donde era papa Ciríaco, que también era de Bretaña. Le dio tal emoción que decidió dejar el papado e irse con ellas. Como venganza la curia romana lo eliminó de la lista de papas (siembre ha habido mal ambiente en el Vaticano). Total, que las once mil ,y un mogollón que se les pegó por el camino, se fueron a Colonia donde les esperaban los hunos para martirizarlas. Allí hubo una escabechina en la que murió toda virgen viviente, el expapa e incluso el novio de Úrsula que se llamaba Etéreo (con ese nombre ¿cómo iba a ser mala persona?). Vamos que este plan estuvo mal pensado desde el principio, que siendo Etéreo de tan buen conformar, haberlo convertido al principio y una bonita boda digna del Hola hubiera unido los dos reinos. Claro que entonces no habría película...

2 comentarios:

  1. A ver si después de esta historia ejemplar os levantan ya el vete ese de la pornography, que aquí no es que haya castidad, es que hay once mil vírgenes!!!

    Yo de esta historia ni idea, solo sabía que al parecer todo era un error de traducción, y eran 11 (que quizá, un poco más verosímil, sí que es).

    Oye, lo de "me caso con un petardo, vale, pero antes me voy de viaje con mis colegas durante tres años" me ha parecido una idea...

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    1. Pues sí, eso es una despedida de soltera en condiciones. Claro que yo, si mi novio se llamara Etéreo, no hubiera esperado ni un minuto. Qué vida de romanticismo!

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