martes, 9 de agosto de 2016

MONAS PORTEÑAS (IV)

Las monas, heridas o ilesas, prosiguen su viaje por Argentina y se dirigen al sur sin temer al invierno patagónico. Me hace mucha gracia el adjetivo, yo hubiera dicho patagonio, pero no. Queda fenomenal en los restaurantes cuando ponen "cordero patagónico" y te imaginas al animal en sus últimos momentos. A mí me daba pena y no quise comer. Después de tres horas de avión (quizás me den algún título después de este viaje "alas doradas" o algo así) llegamos a El Calafate, ciudad de la que se sale para ir al Perito Moreno. Es un pueblo grande y extraño. Ha crecido muy rápido a causa del turismo, sin ningún orden. Parece un barrio pobre de una ciudad norteamericana. Casas que parecen construidas por los propios habitantes, tejados de chapa metálica de todos los colores, tiendas de souvenirs y ropa de monte. Todo dispuesto sin gracia ni armonía.
Vistas desde el avión
Hay un aspecto curioso en El Calafate: los perros. Está todo lleno de perros sueltos. Creemos que los pone el ayuntamiento para que hagan de guía a los turistas. A nosotras nos tocó Rufo, un perrillo negro y pequeño. Habíamos empezado el paseo con un perro cada una de tamaño respetable, pero debían estar a medio adiestrar porque se pararon con un pastor alemán a los 200 metros y, si te he visto no me acuerdo. Rufo, no. Es un perro serio que nos acompañó toda la mañana, esperaba pacientemente a que hiciéramos fotos y nos dejó sanas y salvas en el hotel. Otras ciudades deberían copiar esta iniciativa.

La excursión al Perito Moreno fue impresionante.
Atentos al nombre del comercio
Es un paisaje que no se parece a nada que hayas visto antes. Ese mar de hielo parece de otro planeta. El Parque Nacional de los Glaciares está bien diseñado, las pasarelas por las que caminas están integradas en el paisaje y ofrecen unas vistas maravillosas. Había gente, pero no mucha, probablemente por ser temporada baja. Disfrutamos mucho del día.

Wooow
Hasta las monas enmudecen ahí
 Y la fauna 
La flora patagónica
Rufo esperando paciente
Happy iced monkeys
Mona-da hace amigos en cualquier parte

4 comentarios:

  1. ¡¡¡Qué envidia!!!
    Muchas gracias por mantenernos al corriente de vuestras peripecias (y lecturas, claro).

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    1. Nos encanta compartir peripecias y lecturas!

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  2. ¡Jajajajaja! Impresionante el Perito Moreno pero los pies de foto como el de happy iced monkeys no tiene precio XD. Un viaje increíble.

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    1. Desde luego ha sido una experiencia estupenda. Cuando seamos ricas y famosas, haremos viajes así todo el rato (de paso visitaremos alguna feria del libro allende los mares)

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