miércoles, 31 de agosto de 2016

EN LA CALLE MAYOR

Este libro de Virginia Gil es difícil de clasificar. No sé si decir que es una novela corta, un relato largo, un cuento especial...
Tampoco puedo deciros a qué público va dirigido: niños a los que guste leer o adultos que mantengan rasgos del niño que fueron. Es una historia que puede suceder en cualquier lugar y en cualquier época, nos habla de la magia, de los libros que pueden hacer realidad los deseos de quienes los leen. La protagonista es una niña que no habla y observa todo lo que pasa en su calle: un hombre que no puede dejar de andar, una mujer chillona, un zapatero que vende zapatos de todos los colores, una librera que tiene libros especiales,  un padre ausente y una madre estresada.  Se lee en un suspiro y hace pensar sobre las cosas que son importantes en la vida. Está escrito con mucho cariño, y eso se nota. Para que no os deprima el otoño, daos una vuelta por esta Calle Mayor.

sábado, 27 de agosto de 2016

CAFÉ SOCIETY

Director: Woody Allen
Intérpretes: Jesse Eisenberg, Kristen Stewart, Steve Carell, Blake Lively, Parker Posey, Corey Stoll, Jeannie Berlin, Ken Stott, Anna Camp, Gregg Binkley, Paul Schneider, Sari Lennick, Stephen Kunken

Ya sabéis de mi amor incondicional por Woody Allen que me lleva a perdonarle engendros como Vicky, Cristina, Barcelona (¡hacer una peli en Barcelona y hacer eso!). Cada vez que estrena una peli, no solo voy a verla, voy con ilusión, segura de disfrutar aunque a veces me decepcione. Por suerte, esta no es de esas veces. He disfrutado cada minuto de Café society. La historia es un poco la de siempre: problemas amorosos, una familia judía, los años treinta en Hollywood y Nueva York... Pero hay que ser Woody Allen para contarlo así de bien. Los personajes son estupendos (los actores también), los escenarios maravillosos, el vestuario es el que yo necesito (bueno, quizás en mi talla perdería algo de glamour)y sales del cine con una sonrisa ¿qué más se puede pedir? Eso sí, ahora tengo una duda existencial: no sé si quiero ser Alicia Vikander o Kristen Stewart.

CUERPO DE ÉLITE


97 minutos.

Dirección: Joaquín Mazón

Elenco: Miki Esparbé, María León, Jordi Sánchez, Andoni Agirregomezkorta, Juan Carlos Aduviri, Joaquín Reyes, Carlos Areces, Vicente Romero, Silvia Abril, Pepa Aniorte, Roberto Bodegas

Supongo que Rafael Gil y Fernando Vizcaíno Casas —unos adelantados a su tiempo— cuando produjeron las Autonosuyas, persiguieron el éxito que hoy cosechan las comedias que explotan los regionalismo y que baten registros de taquilla en las salas de cine en España. Tuvieron que pasar 20 años hasta que apareciese Vaya semanita y recogiese aquel guante y empezase a hacer chistes con los tópicos y, de paso, destapar algún que otro tema tabú. 8 apellidos vascos, más otros tantos catalanes y ahora Cuerpo de élite han traspasado al cine ese mismo espíritu de seguir rompiendo tabúes. 

Cuerpo de élite es una más que robusta producción al servicio de un guión que deja mucho que desear, que persigue seguir explotando la fórmula comercial. El cine industrial español ha encontrado su propia fórmula y parece estar dispuesto a explotarla hasta el hartazgo. Esta mona envidiosa celebra el hecho de que se produzcan películas nacionales (nacionalistas, sería más propio) que plantean muchísimos temas interesantes, pero lamenta que su confección no invite a la más mínima reflexión por la frivolidad con que los trata. Cuerpo de élite hereda el humor más tosco televisivo, pero también es hija de interesantes antecedentes como la serie Los hombres de Paco o Acción Mutante. Lo malo es que el resultado de la película cae más del lado del humor fácil y simplón que, por desgracia, abunda en televisión, que de sus referentes más interesantes.


Mi conclusión, como no podría ser de otra manera en un Nacionalista Sin Fronteras, es que: ¡viva el cine nacionalista! Si me tienen que conquistar —que no convencer— prefiero mil veces que me conquisten los chistes regionalistas que los dramas de los adolescentes estadounidenses ante el dilema de elegir, o ser elegida,  pareja para su baile de graduación. Quizá podamos de una vez por todas producir cine con la misma falta de sustancia que otros, que no son mejores ni peores, pero no son los nuestros, muy los nuestros y mucho los nuestros.

jueves, 25 de agosto de 2016

HERMANO


96 minutos.

Dirección: Marcel Rasquin.

Elenco: Fernando Moreno, Eliú Armas, Alí Rondón, Marcela Cirón, Gonzalo Cubero, Beto Benites, Gabriel Rojas

El Centro de la Diversidad Cultural de Venezuela en Madrid está realizando un ciclo en el que, cada martes, proyecta un título destacado de la cinematografía del país caribeño que ocupa un lugar también muy destacado en nuestros medios de comunicación nacionales. Celebramos la iniciativa. A través del cine, precisamente, podemos aproximarnos mejor al conocimiento del país hermano que tanto parece preocuparnos y del que sin embargo, poco o nada sabemos.

Que el Centro de la Diversidad Cultural haya incluido a Hermanos en su programación no deja de ser sorprendente para un centro ligado a la Embajada Bolivariana, pues es una película que deja de lado el omnipresente proceso político venezolano y presenta una realidad durísima, sin el menor atisbo de logro revolucionario.

Decía Hugo Chávez que lo que no se puede contar, no se pude cambiar. Se refería a lo cuantitativo, sin embargo, es una frase perfectamente válida para Hermano, pues es exactamente lo que hace: narrar una realidad que urge ser cambiada. La historia está localizada en Petare, el barrio más grande de Venezuela. Barrio es sinónimo a lumpen, de miseria. Allí viven miles de personas cuyos problemas son tantos y de tal magnitud que nos resultan muy alejados vistos desde una cómoda sala de proyección con el aire acondicionado a todo meter para soportar la infernal verano madrileño.


Los problemas cotidianos en los barrios de Caracas hacen la vida axfisiante para cualquier habitante, como lo son también en la construcción del guión, sin pausa, sin aliento, a ritmo de videoclip, donde parece haber demasiado. Quizá sea lo más criticable a esta valiente película. Es impagable el esfuerzo de autores venezolanos por llevar al cine historias tremendas, duras, pero necesarias. Parece que este esfuerzo merecería, igualmente, una búsqueda de nuevos caminos en vez de copiar estéticas importadas tan ajenas a sus dramas. Hallazgos apuntados, esbozados, como su espléndido final, pero no desarrolladas a la largo de la película. Destacar las inmensas interpretaciones de los actores que hacen vislumbrar un futuro prometedor al cine venezolano que seguiremos disfrutando, cada martes, en el Centro de la Diversidad Cultural de Venezuela en Madrid.

lunes, 22 de agosto de 2016

LA ABUELA CIVIL ESPAÑOLA

Compré esta novela en Buenos Aires porque la autora es una joven argentina que, además, trabaja en la librería Ateneo Grand Splendid (os contaba aquí lo mucho que me gustó). La novela cuenta la historia de la abuela de la autora, una de tantas españolas que emigró a Argentina después de la guerra. El principio del libro suena a historia que ya hemos oído muchas veces: gente humilde de un pueblo minero, historias de guerra, cárcel y traiciones y, aunque bien contado, no me interesaba mucho. Pero, a partir del momento en que llegan a Buenos Aires, la historia me atrapó mucho más. Todos hemos oído alguna historia en la familia de alguien que emigró, pero pocos volvían, era frecuente que se cortaran los lazos. Los viajes eran difíciles y caros y, al menos yo tenía poca información de cómo era la vida allí. Es una novela escrita con mucho amor, sobre una gente  con vidas muy duras que salió adelante a base de trabajo y valor. A mí me ha gustado ver qué pasaba allende los mares.

sábado, 20 de agosto de 2016

MASCOTAS


Mascotas

90 minutos.

Dirección: Chris Renaud, Yarrow Cheney.


Mascotas no es la película más original de la Historia de la animación. Pese a ser un popurrí de otras historias míticas del ideario colectivo, no le impiden ser también un producto más que digno. Un entretenimiento perfectamente construido. De manual, vale, pero muy solvente. Los amantes de la Dama y el vagabundo, 101 dálmatas o Toy story se llevarán las manos a la cabeza y reconocerán en Mascotas las más que evidentes referencias que rozan el plagio. Y yo añado que sí, pero que muy bien hecha. 

Para mí, descartado el argumento nada original, lo más destacable de esta película es, justo, lo que era difícil plagiar. Lo que sí tiene de original. Por un lado, el retrato de Nueva York, simplemente fascinante y, por otro, como, a través de trozos de argumentos de otras películas, ha logrado crear su propio argumento con una más que filosófica reflexión sobre el bien y el mal, o mejor: los buenos y los malos, muy alejado del maniqueísmo al que los referentes de Mascotas nos tenían acostumbrados. 

Si en la Historia del cine se tardó medio siglo en llegar a la post-modernidad, en la breve Historia del cine de animación en 3D parece que no han tardado ni una década, y nos dibuja un panorama desolador sobre el arte y el negocio de contar historias a través de sonidos e imágenes en movimiento, aunque sean a través de un producto (por encima de cualquier otra cosa) la mar de entretenido y bien construido.

viernes, 19 de agosto de 2016

HELLOW, MY NAME IS DORIS

95 minutos

Dirección: Michael Showalter
Elenco:  Sally Field, Max Greenfield, Tyne Daly.

Más que interesante película ampliamente avalada por la crítica. El mero hecho de que un estreno estadounidense se haya fijado en la vida amorosa de una mujer de más de 65 años, que lo haya hecho bien y con vocación de llegar al público generalista, convierten el intento en un gesto digno de aplauso. 

Sally Field, en una de sus mejores actuaciones, da vida a la protagonista absoluta de esta historia extraordinaria. El resto de personajes que le acompañan son de una verosimilitud a la que no estamos acostumbrados en las producciones que llegan desde los EE.UU.. 

Lo curioso, lo chocante, es el juicio que hace la propia película a su protagonista, a la que parece no creer del todo y, como no podría ser de otra manera en un mayor de 65, empieza a escarbar en su biografía para intentar explicar lo inexplicable: ¿qué hay detrás de sus deseos sexuales? Que la historia está construida con extremo mimo y cuidado hacia Doris es innegable, pero en el camino, va perdiendo la fe en Doris; por lo que, sus sueños, convertidos en secuencias explícitas, no acaban de funcionar con la suficiente contundencia que deberían, porque cuando salimos de ellos, es otra historia, la que nunca contaría Doris. Dos historias muy buenas y muy bien construidas pero difícilmente combinables en una sola, como pretenden sus autores que entran y salen de los deseos de Doris a placer, para intentar estructurar lo imposible: la pulsión de un ser que, para no llamarle viejo, se ha inventado el eufemismo de adulto mayor. Algo de eufemístico comparte el tono de la historia que recorre transversalmente el guión, la dirección y montaje. Una pena. 

"Hellow, My Name is Doris" me ha evocado los líos en los que se solía meter Jaime de Armiñán y de los que, increíblemente, siempre salía airoso. No todos tienen la ternura a la hora de filmar que tenía Armiñán, aunque lo intenten. Ese intento, merece todo mi reconocimiento.

jueves, 18 de agosto de 2016

AL FINAL DEL TUNEL

Director: Rodrigo Grande

Intérpretes: Leonardo Sbaraglia, Clara Lago, Pablo Echarri, Federico Luppi, Javier Godino,Walter Donado, Uma Salduende, Daniel Morales Comini, Laura Faienza, Sergio Ferreiro, Facundo Nahuel Giménez, Ariel Nuñez Di Croce, Cristóbal Pinto

Esta es una peli que está cerca de ser muy buena, pero no acaba de ser redonda. Un hombre en silla de ruedas, que tiene como realquiladas en su casa a una joven con su hija, descubre que hay un grupo de ladrones excavando un túnel hacia un banco por debajo de su casa. Los actores están todos genial (Leonardo Sbaraglia, además, está guapísimo), el guion es bueno pero hay algo que falla en el ritmo, hay momentos en que se hace muy lenta, y eso, en un thriller, no es adecuado. Como pasa con frecuencia, con media hora menos hubiera sido estupenda. Con todo, merece la pena.

miércoles, 17 de agosto de 2016

3 KORAPILO

Investigando, investigando voy conociendo nuevos autores de novela negra de estas tierras. Quizás aún no son muy conocidos, pero dejadles tiempo. Por el título pensaba que esta novela estaba en euskera, pero no, por ahora Fernando García escribe en castellano. La novela arranca con el cadáver de un ertzaina que aparece en la zona del Puntal de Hondarribia.
Cuando aparece el investigador al cargo pensé "vaya, me va a caer mal el prota". Y es una cosa que me da mucha rabia, me pasa con Jaritos, el de Markaris, y me impide disfrutar del todo con la novela. Pero aquí, gracias a un virus, mi problema se soluciona. El autor se ha documentado muy bien y los personajes y ambientes resultan totalmente creíbles. Las relaciones humanas nunca son sencillas, ni en la Ertzaintza ni en ningún sitio y los amores, desamores, amistades y celos dan lugar a pasiones que pueden resultar mortales. Se lee en un suspiro y te hace desear que se convierta en una serie. No le perdáis la pista, dará que hablar.


martes, 16 de agosto de 2016

JASON BOURNE

Director: Paul Greengrass

Intérpretes: Matt Damon, Alicia Vikander, Julia Stiles, Tommy Lee Jones, Vincent Cassel, Ato Essandoh, Riz Ahmed, Scott Shepherd, Bill Camp, Vinzenz Kiefer, Stephen Kunken, Ben Stylianou, Kaya Yuzuki, Matthew O'Neill, Lizzie Phillips, Paris Stangl

Si elegís la peli de Bourne ya sabéis a lo que vais porque es la quinta. De manera que, sorpresas, pocas. Efectos especiales, espectaculares persecuciones (un pelín largas para mi gusto)y la misma historia de siempre. A mí me gustan las películas de acción, pero creo que la saga de Bourne no da para tanto. Siempre es lo mismo. El FBI persigue a Bourne y él se escapa con gran astucia y habilidad. Un malo más, un malo menos, lo de las otras entregas. Eso sí, Matt Damon sigue en forma y con espléndidos abdominales y yo, en la siguiente reencarnación, me pido ser Alicia Vikander. No es mal plan para una tarde de agosto.

lunes, 15 de agosto de 2016

MUERTOS EN LA ESTEPA

Leí este libro porque lo recomendaba Ricardo Bosque, de Calibre 38 y, para mí, lo que dice Ricardo Bosque va a misa.
La leí pensando que el autor o era mongol o había vivido muchos años allí, porque parecía de la estepa de toda la vida. Pero no, es francés. Hay gente que se documenta bien, o por lo menos consigue hacerte creíble la descripción de un país y unas gentes muy alejadas de nuestra cultura. Yo veía la estepa, las yurtas, las cloacas de Ulan Bator... El protagonista es un policía, con una historia personal muy desgraciada, que debe investigar la aparición del cadáver de una niña y el asesinato de unos chinos torturados y unas prostitutas.  Es una novela a ratos dura, que no te ahorra escenas llenas de crueldad, pero la he disfrutado mucho. Tiene su puntito kung fu, con personajes que casi parecen tener poderes, pero no os asustéis, muy contenido y bien encajado. 

viernes, 12 de agosto de 2016

MONAS PORTEÑAS (V) Y ÚLTIMO

Bueno, todo llega a su fin. Podría extenderme con las crónicas, pero no es cuestión de aburrir a las ovejas patagónicas. Os voy a contar algunas de las cosas que hicimos que tienen interés. Decidimos vistar Tigre que es una ciudad situada en el delta del Paraná, es una zona de islas, ríos y canales muy propia de vacaciones. En la Belle Époque era un sitio típico de veraneo con grandes hoteles, casinos y clubs de remo. En un antiguo club de remo está situado un museo de arte que merece la pena, sobre todo por el edificio. Hay un mercado de artesanía y bonitos paseos a la orilla del río.
Interior del museo
Embarcadero triste




















A Tigre se llega en un tren de cercanías que sale del Barrio Chino. Habíamos oído hablar de él y fuimos a dar una vuelta. Más que barrio, es la calle china. Es un sitio feo, yo diría más: horroroso. Imaginada una calle llena de bazares chinos que alternan con restaurantes (me encantó "El Dragón Porteño", ¡qué ejemplo de mestizaje!).
Diseño chino
Ancestral mona posando






















Sin embargo, parece que a los bonaerenses les gusta porque pasean en masa, comen fritangas y llenan los bazares. Ya en plan oriental (es que soy una mona muy ancestral)otro día fui a visitar el jardín japonés, porque me recordaba a Garufa --un tango que cantaba Malevaje cuando yo era joven--. Ese sí es un jardín bonito situado en los bosques de Palermo, un parque enorme y precioso.
Todo muy feng shui
(ya sé, ya sé que eso es chino)


Deseos al viento
Todavía más ancestral puente
También hicimos un estupendo walking tour por el barrio de La Recoleta.Esto de los walking tours es una cosa que igual todos conocéis menos yo. Es un recorrido gratuito con guía --el nuestro era un estudiante de Historia-- y, al final, si quieres y no eres una rata, das un donativo. Me pareció muy buen sistema. Conocimos cosas del crecimiento y desarrollo de la ciudad muy interesantes.
Librería Splendid
 Y me quedaría por contaros cómo son las librerías, los teatros,  a qué sabe el mate, a qué le llaman morcilla vasca en Buenos Aires, en qué cuchitril vive Mona-Da y qué buenos amigos tiene, pero prefiero que os quedéis con ganas y no abandonéis mi blog aburridos y hartos.
Anuncios inquietantes
 
Brindando por las Monas porteñas
Para practicar


Al rico mate

martes, 9 de agosto de 2016

MONAS PORTEÑAS (IV)

Las monas, heridas o ilesas, prosiguen su viaje por Argentina y se dirigen al sur sin temer al invierno patagónico. Me hace mucha gracia el adjetivo, yo hubiera dicho patagonio, pero no. Queda fenomenal en los restaurantes cuando ponen "cordero patagónico" y te imaginas al animal en sus últimos momentos. A mí me daba pena y no quise comer. Después de tres horas de avión (quizás me den algún título después de este viaje "alas doradas" o algo así) llegamos a El Calafate, ciudad de la que se sale para ir al Perito Moreno. Es un pueblo grande y extraño. Ha crecido muy rápido a causa del turismo, sin ningún orden. Parece un barrio pobre de una ciudad norteamericana. Casas que parecen construidas por los propios habitantes, tejados de chapa metálica de todos los colores, tiendas de souvenirs y ropa de monte. Todo dispuesto sin gracia ni armonía.
Vistas desde el avión
Hay un aspecto curioso en El Calafate: los perros. Está todo lleno de perros sueltos. Creemos que los pone el ayuntamiento para que hagan de guía a los turistas. A nosotras nos tocó Rufo, un perrillo negro y pequeño. Habíamos empezado el paseo con un perro cada una de tamaño respetable, pero debían estar a medio adiestrar porque se pararon con un pastor alemán a los 200 metros y, si te he visto no me acuerdo. Rufo, no. Es un perro serio que nos acompañó toda la mañana, esperaba pacientemente a que hiciéramos fotos y nos dejó sanas y salvas en el hotel. Otras ciudades deberían copiar esta iniciativa.

La excursión al Perito Moreno fue impresionante.
Atentos al nombre del comercio
Es un paisaje que no se parece a nada que hayas visto antes. Ese mar de hielo parece de otro planeta. El Parque Nacional de los Glaciares está bien diseñado, las pasarelas por las que caminas están integradas en el paisaje y ofrecen unas vistas maravillosas. Había gente, pero no mucha, probablemente por ser temporada baja. Disfrutamos mucho del día.

Wooow
Hasta las monas enmudecen ahí
 Y la fauna 
La flora patagónica
Rufo esperando paciente
Happy iced monkeys
Mona-da hace amigos en cualquier parte

lunes, 8 de agosto de 2016

EL NOVIEMBRE DE KATE

Os va a parecer que no he leído nada en todo el verano, pero no, no es eso. Voy muy retrasada porque no he escrito nada durante las vacaciones y ahora se me amontonan las crónicas porteñas, los comentarios de libros ¡y menos mal que no he ido al cine! Todo esto con la mano izquierda y la derecha encogida como un velociraptor, que deberíais valorar mis esfuerzos veraniegos. Bueno, en el avión de ida me leí "El noviembre de Kate" y fue lo único que me permitió sobrevivir y no asesinar al azafato faltón. Ya sabía que me iba a gustar, no es lo primero que leo de Mónica Gutierrez y, como suponía, disfrute mucho. La autora, además de escribir, da clases de literatura feelgood. Que viene a ser literatura "buen rollito", esos libros que te hacen sonreír, sentir a gusto. Seguro que habéis leído novelas de ese tipo aunque no supierais que existía el género. Yo me estoy volviendo muy fan. Entre feelgood y novela negra, siempre dejo el "Ulises" para más adelante. En esta novela Kate, una mujer solitaria con un trabajo que no le gusta (me encantan las conversaciones telefónicas con su jefe, que la despide cada vez) y una casa que esconde un jardín secreto. Conocerá a unos hackers muy especiales y se verá sitiada durante una tormenta de nieve en un sitio del que no querrá salir. Voy pillando trucos a este género. Los protagonistas viven en espacios donde siempre quieres estar y comen cosas que te apetecen todo el rato. No veréis ni una acelga en una novela feelgood, imaginad que nieva y tenéis un chocolate caliente y unas tortitas ¿a qué os va entrando bienestar? Pues hala, a disfrutar con El noviembre de Kate que os quitará de encima el calorón de agosto.

domingo, 7 de agosto de 2016

MONAS PORTEÑAS (III)

No todo puede salir bien. En los viajes hay imprevistos, contingencias y accidentes. Así, yo sufrí una caída de mis propios pies (como decía una paciente). Esto me dio la ocasión de conocer un hospital público de Buenos Aires de primera mano. Podríamos decir que es otro concepto. El personal fue muy amable y no me pidieron ni datos de mi seguro ni nada parecido pero, como usuario, me gustaría hacer algunas sugerencias:
  1. El paciente agradece la existencia de sillas. No hay por qué temer que se quede a vivir si se sienta. Quizás se ahorre algo de tiempo, pero no creo que compense.
  2. Vale que el material médico y tecnológico es caro, pero un estropajo, Fairy y un bote de pintura pueden hacer maravillas con cualquier espacio.
  3. La figura del celador tiene su sentido. Cuando el paciente vaga por los pasillos con sus radiografías en la mano, agradece mucho la compañía tranquilizadora de estos profesionales.
  4.  No está de más tira el pis del
     paciente anterior
  5. Los pacientes, incluso los menos escrupulosos, agradecen un cambio frecuente de sabanillas. La presencia de sangre y pelos ajenos dan una cierta grima.
    Está bien aprovechar el material pero...
La verdad es que me sorprendió la miseria del hospital. Los propios médicos me aconsejaron que si tenía un seguro, me fuera a uno privado. A ver si tomamos nota de lo qué puede pasar con las cosas públicas si no se cuidan.
Por otra parte, el accidente me hizo comprobar personalmente lo educados que son los argentinos. No hice un solo viaje en metro o autobús después de la caída sin que se levantaran por lo menos cuatro personas para ofrecerme el asiento ( es que llevaba un cabestrillo, no es que me vieran cara de torpe). Además hay brigadillas de mantenimiento de las buenas costumbres. Si el vagón esta lleno y sube alguien con aspecto de necesitar un asiento, inmediatamente alguien dice " A ver, ¿quién se va a levantar para que se siente la señora?". Y al minuto un pasajero, abochornado porque se lo hayan tenido que recordar, se levanta y cede el asiento.
La gente es  muy amable y dulce, con ese español con acento italiano que suena tan bien. Es una ciudad viva, que pone de buen humor cuando paseas por ella. Está llena de olores: buenos y malos, como si fuera una ciudad árabe. Venden flores en cada esquina y los chicos en los semáforos. Por lo visto se considera un artículo de primera necesidad.
Flores por todos lados
Verduras elegantes
¡Mirad dónde había ido a parar!
Unas cajitas del chino
darían otro aspecto

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